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Oxidación catalítica
 

Existen unas sustancias, denominadas catalizadores, que tienen la propiedad de acelerar la reacción de oxidación de los compuestos orgánicos volátiles a temperaturas relativamente bajas, generalmente entre 250 y 350 ºC, sin experimentar un cambio químico. De esta forma, la oxidación de COV's realizada en presencia de catalizadores reduce drásticamente el consumo de combustible adicional y la formación de óxidos de nitrógeno.

Los gases a depurar deben ser calentados hasta alcanzar la temperatura de funcionamiento del catalizador. Este calor necesario es suministrado por un quemador a gas o un calentador eléctrico. Para reducir el consumo energético, puede instalarse un precalentador que aproveche el calor de los gases ya depurados.

Los depuradores catalíticos se usan en aquellas aplicaciones en que la cantidad de compuesto orgánico es baja, previa comprobación de que no existen venenos para el catalizador previsto.

De forma general, los depuradores catalíticos se usan para trabajar con concentraciones de contaminantes entre 0,1 y 10 g/Nm3.  Mayores concentraciones ocasionan un aumento de la temperatura en el catalizador que puede dañarlo.  Con los depuradores catalíticos regenerativos se puede conseguir el funcionamiento autotérmico con concentraciones de contaminante orgánico del orden de 1,7 g/Nm³.

Si, debido a las altas concentraciones de contaminantes,  es preciso diluir la corriente de gas a depurar con aire ambiente, el tamaño y, como consecuencia, el precio de la instalación aumentan.

Los sectores industriales en los que es aplicable la depuración catalítica son los siguientes: 

  • Hornos de secado

  • Instalaciones de pintura.

  • Instalaciones de fabricación de recubrimientos

  • Imprentas, flexografía, huecograbado

  • Fabricación de productos químicos

  • Procesos de tueste

  • Saneamientos de terrenos contaminados

  • Trasvase de líquidos en depósitos.

  • Producción de plásticos y resinas

  • Mataderos

  • Industria alimentaria

Instalación catalítica

 
Instalación de oxidación catalítica.

Funcionamiento

La instalación arranca aspirando aire ambiente a través de un conducto diseñado para tal fin.  La regulación de la aspiración se lleva a cabo mediante una válvula automática.

Una vez alcanzada la temperatura de trabajo, se cierra la válvula de aspiración de aire ambiente y se aspira el aire contaminado con compuestos orgánicos, que se hace pasar por un intercambiador de calor para precalentarlo aprovechando el calor de los gases depurados que salen del reactor.  Estos intercambiadores están formados por placas o haces tubulares.

Un calentador auxiliar, que puede ser eléctrico o funcionar con gas natural, suministra calor para completar el calentamiento del flujo gaseoso y mantener constante la temperatura del gas que entra en el catalizador, con los valores que previamente hayamos fijado en el sistema y que dependerán del tipo de catalizador y de las sustancias que se pretenden oxidar.

Esquema de Funcionamiento. Pinche en la imagen para ampliar

 

Con el cuadro eléctrico se controlan de forma automática todas las operaciones de arranque, trabajo y parada.

 

El calor generado de la reacción de oxidación hace que el efluente gaseoso se encuentre a una temperatura superior a la de entrada.  Este incremento de temperatura es proporcional a la concentración del disolvente orgánico presente el gas. A través del intercambiador gas-gas, se aprovecha la energía contenida en los gases depurados para precalentar el gas a tratar, y así disminuye el consumo energético.

Ventajas e inconvenientes

Los sistemas de oxidación catalítica tienen una serie de ventajas que son:

 Eficacia elevada

 Relativa flexibilidad en cuanto a variaciones de caudal

 Bajo coste energético de operación

Pero también tienen una serie de inconvenientes, a saber:

 Inversión inicial algo más elevada.

 La vida útil del catalizador es limitada (máximo 30.000 horas).

 Existe la posibilidad de que el catalizador se envenene con determinadas sustancias.  Por tanto, estas instalaciones no son aconsejables cuando no se conoce exactamente la composición de los gases que se van a depurar.

 

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