| Siempre fieles a nuestra filosofía de instalar plantas "llave en mano",
ofrecemos para el sector de la impresión en plástico (flexografía y
huecograbado) una solución completa para depurar los gases emitidos desde
las máquinas impresoras. Estos gases se
caracterizan por tener caudales elevados con bajas concentraciones de
contaminantes orgánicos (normalmente, sobre 800 mg/Nm³ de
C.O.T.).
Los contaminantes orgánicos presentes suelen ser acetato de etilo, alcohol
etílico, alcohol isopropílico y 1-metoxi-2-propanol. Por tanto, el equipo de
depuración más adecuado es un
termorreactor.
Para reducir al mínimo el consumo energético, realizamos una
recirculación de parte de los gases que salen del proceso. Con esto
conseguimos los siguientes objetivos:

- Se reduce el caudal total de los gases a depurar, por lo que los
equipos de depuración necesarios son más pequeños y, por tanto, se reduce
la inversión inicial.
- Se aumenta la concentración de contaminantes orgánicos hasta llegar al
límite
autotérmico en el termorreactor que va a depurar los gases
(unos 2 g/Nm³ de C.O.T.). De esta forma, no se necesita energía
calorífica para llevar a cabo la depuración.
- Parte del aire que entra a las máquinas de impresión está ya caliente,
reduciendo el consumo energético necesario para el secado de las tintas.
Este ahorro energético permite recuperar parte de la inversión inicial.
Esta recirculación puede hacerse en la
propia máquina (cuando ésta lo permite) o mediante un
plenum. Las emisiones de gases de todas las máquinas impresoras de
una planta pueden ir al mismo plenum, lo que reduce la inversión y
simplifica la instrumentación de control necesaria. |